En el discurso occidental sobre lo sublime, el primer texto extenso es un tratado griego inacabado que lleva por título Peri Hyposus (Sobre lo sublime) del siglo I d.C. atribuido a Longino.
Las cumbres de las montañas, las tempestades del mar y la infinitud son ejemplos de lo sublime para Edmund Burke.
L’Objet Inquiétant es el resultado del estudio de textos entorno a lo bello y lo sublime.